
Durante mucho tiempo tuve la impresión de que los años pares no eran los que más suerte me traÃan. Quizás porque eran años en los que tenÃa que tomar decisiones y no siempre es tan fácil como si el chocolate te gusta con almendras o sin ellas. Ahora con perspectiva, creo que no tengo quejas de 2018.
Las sillas vacÃas siguen estando presentes pero lamentablemente ningún año podrà ...